miércoles, 16 de septiembre de 2015

Jesús Chicharro, el vino y la literatura.


 Jesús Chicharro, sumillier, será unos de los dos invitados estelares, junto con el escritor Arturo Caprara, del Café literario de septiembre. O, tal vez, debiéramos decir, uno de los tres, ya que el tercero será el vino y su relación con la literatura.

 Para acercanos a este producto tan nuestro, como si de una cata se tratara, que nos anticipe el contenido del Café, hemos entrevistado a Jesús.
 
1-     Para comenzar, ¿podrías explicar qué es un sumillier y que dotes tiene que poseer para ejercer esta profesión?

La palabra sumiller es la castellanización de la francesa sommelier. Designa al encargado de los vinos. Dentro de esa función tan general del sumiller el cometido, que a mi juicio es el de mayor importancia sin duda, es el de catador. Lo que en época cervantina se denominaba “mojón”. El sumiller no nace, se hace. No tiene unas dotes especiales. Solo entrenamiento y pasión por lo que hace.

2-     El vino siempre ha estado presente en la mesa de los españoles, pero ¿crees que se le da la relevancia cultural que tiene un producto tan arraigado a la dieta mediterránea? El vino, como el arte o la literatura, es un producto eminentemente cultural. Ocurre que a veces olvidamos nuestros orígenes, nuestros ancestros, nuestra historia y nuestras tradiciones. Olvidamos, en definitiva, nuestra cultura. Es evidente que debemos “reculturizarnos” en muchos aspectos y uno de ellos es el vino.  

3-     ¿Qué características tiene que poseer un buen vino? Ser reflejo de la tierra de donde proviene, de la fruta de la que procede y de las manos que lo elaboran. En otras palabras: que tenga su propia personalidad.

4-     Se considera el buen vino un producto de lujo. ¿No impide este estatus que sea aceptado mejor por los jóvenes, que parecen consumir otro tipo de bebidas alcohólicas? Por una parte, considerar el buen vino como un producto de lujo es un error conceptual. El vino, el buen vino, es siempre un producto humilde, honesto y artesano.  Económicamente asequible para cualquiera o al menos tan asequible como otras bebidas alcohólicas.
Por otra parte creo que la poca aceptación que tiene el vino por parte de la juventud se debe más a una falta de comprensión del producto y a que es percibido como algo reservado a ciertas élites socio-culturales.
Los profesionales somos los que debemos luchar por acercar el vino a los jóvenes presentándoselo de una manera fácil y huyendo de absurdos ritos iniciáticos.

5-     Vino y literatura: coméntanos algo sobre  este maridaje. El vino existe desde que el hombre es hombre. Y desde que el hombre es hombre la literatura ha sido vehículo de divulgación de su deambular en este mundo, testimonio de sus inquietudes y de sus certezas. A su vez el vino ha sido elemento esencial de sociabilización, consuelo de sus desdichas y premio de sus alegrías, inspirador de artistas y escritores, Y como no podía ser de otra manera, el ser humano dejó constancia de este milagro de la naturaleza que es el vino ya en la primera obra literaria que se conoce. Y si no, que se lo pregunten a Gilgamesh

Para profundizar más e, incluso, probar el delicioso vino de La Casa de Monroy, os esperamos el 25 de septiembre en el Centro Social de Covibar. Avd. del Deporte s/n. en Rivas, a las 20 horas.