viernes, 16 de junio de 2017

Expuesto en un escaparate de Eduardo Velázquez González

 (Prólogo a la primera edición. Ediciones Ondina, 2017)

El poeta desnudo
 
Con gran generosidad me pide Eduardo Velázquez que escriba unas palabras que sirvan como pórtico a este poemario,
lo que agradezco de corazón, con la esperanza de que sean dignas de esta obra.
Debo decir , como principio, que cualquiera de nosotros
somos capaces de llevar a cabo diferentes tareas con un éxito aceptable si no s lo proponemos. Incluso una que, a priori, parece tan compleja como escribir poesía, si ponemos la voluntad suficiente. Sin embargo, y a la vista está no son tantos los que se atreven a componer un poema.
¿Por qué? Sinceramente creo que no es solo la técnica, ni tan siquiera la inspiración las que lo impiden. Ambos recursos
se puede adquirir en el primer caso y llamar con trabajo y esfuerzo en el segundo. El quid de la cuestión estriba, sin lugar a dudas, en que la buena poesía exige que el poeta se desnude sin pudor y muestre sus sentimientos sin tapujos, que se exhiba a los ojos del mundo, tal y como nos indica el título de este libro: Expuesto en un escaparate.
La poesía necesita siempre de la sinceridad del que la escribe. Porque es igual que un cristal, una lente que permite ver, a veces aumentada, la realidad a través de la sensibilidad que como tamiz filtra cada poema compuesto.
En este caso los temas con los que Eduardo Velázquez trenza sus versos no son grandilocuentes ni épicos, son tan cotidianos
como los que nos pueden acontecer a cada uno de nosotros, pero sus palabras los convierten en imágenes a veces bellas, otras crudas, siempre despojadas de artificios que podrían
desvirtuar como los espejos de feria la verdad que nos quiere comunicar.
Es un poemario en muchos momentos duro, en el que los sustantivos, los verbos, los adjetivos nos parecen gritar desde
las líneas de cada verso; en otros la ternura, el amor y el cariño
deborda mostrándonos el lado más luminoso del poeta.
El lector, el aficionado a la poesía ,que se acerque a este poemario va a encontrar una poesía sencilla que no simple, cercana que no banal. Porque la poesía no ha de vestirse de grandilocuencia para ser poesía, sino casi lo contrario. Debe ser capaz de reconocer y de reconocerse en cada uno de los lectores porque trabaja con lo más común que nos hace semejantes:
las emociones.
Vamos a ser atrevidos, valientes, al igual que el autor y desnudémonos de todo prejuicio, dispuestos a disfrutar de este libro expuestos, también nosotros, a la poesía.

Elena Muñoz

miércoles, 7 de junio de 2017

GUERNICA de Pablo Picasso

 "No, la pintura no está hecha para decorar las habitaciones. Es un instrumento de guerra ofensivo y defensivo contra el enemigo". (Pablo Picasso)


Óleo. 3,50 x 7,80 metros. Museo Reina Sofía.

El 26 de abril de 1937, dentro de la operación Rugen llevada a cabo por la aviación alemana, tiene lugar el bombardeo de la ciudad de Guernica, población de un claro significado  histórico ya que era y es la sede de los fueros vascos.También era en ese momento el lugar en que se encontraban las tropas republicanas que se dirigían a preparar la defensa de la ciudad de Bilbao.

Fueron tres horas y media de bombardeos, de ensayo de los que se denominó la guerra totalitaria. El ataque se produjo en tres fases: en la primera se lanzaron bombas para alarmar la población; en la segunda explosivos y bombas incendiarias; en el periodo final fueron los aviones ligeros y las ametralladoras las que disparaban a los pobres desgraciados que querían huir.

No era la primera vez que se utilizaba este tipo de bombardeo en la guerra civil española, que se había iniciado en el verano de 1936. En ese mismo año lo sufrió Madrid. Un año después Barcelona y Alicante caerían bajo este "bombardeo de alfombra".El número de víctimas nunca ha sido un dato seguro. Hugh Thomas lo fija, de una manera ponderada, en torno a mil personas. El setenta por ciento de los edificios fueron derruidos. Milagrosamente ni la Casa de Juntas ni el Árbol fueron afectados.

Entonces Guernica se convirtió en símbolo para la II República de la lucha contra el fascismo que encarnaba el sublevado Franco. Negrín, presidente del gobierno, le encarga a Pablo Picasso la realización de un cuadro que sirviera de homenaje, para colgarlo en la Exposición Internacional de París de 1937.

En mayo de ese año el pintor se pone manos a la obra y de ese trabajo nacerá una de las obras más universales de la Historia del Arte, así, con mayúsculas.

Estamos ante un cuadro que no es narrativo, sino simbólico, un estandarte de los horrores de la guerra.
Su composición se lleva a cabo como un tríptico con una escena central y dos laterales.La disposición de las figuras en el lienzo se llevan a cabo a través de un trabajo de triangulación en la composición.

Picasso sitúa  seis figuras humanas y tres animales para que cada uno de ellos simbolice un elemento que aporte significado a la obra.

- El toro, de cabeza blanca y cuerpo oscuro, fuerza bruta, el lado bestial del ser humano dentro de la tradición del minotauro.
- Madre con hijo muerto: representación fiel de la Pietá, habitual en el imaginario cristiano para señalar el dolor de la maternidad por la pérdida. Algún autor ha querido ver una alegoría de la República.
- Guerrero muerto de cuya espada nace una flor: tal vez de lo más desgarrador puede nacer la esperanza; de la muerte nacer la vida.

- Bombilla: se ha querido ver un juego de bomba-bombilla, o una alegoría también de como la técnica puede ayudar al ser humano a avanzar, pero también le puede matar.
- Caballo: parece que simboliza la ciudad de Guernica en agonía ante la guerra, la nobleza; en relación con el toro, una simbólica suerte de varas.
- Mujer arrodillada o herida:en ella se ha querido ver a Dora Meer, amante del pintor en ese momento. ¿Una alegoría del desamor?
- Mujer del quinqué: ilumina la estacia con una vela y avanza en estado de shock. El rostro recuerda al de Theresa Walter en el cuadro de "Mujer con vaso". Podría simbolizar a la República.
- Casa en llamas: alegoría de como la guerra destruye la libertad.
- Mujer implorando: figura en espejo de "Los fusilamientos del 3 de mayo". Para algunos autores se trata de Olga Khoklova, esposa del pintor en ese momento.

El que se hayan relacionado algunas figuras con las mujeres que protagonizaban en ese momento la vida del pintor se debe a que algunos estudiosos piensan que Picasso utiliza esta obra para que, de una manera paralela, dar explicación también a su propia guerra sentimental.

Tras la Exposición Universal y varios periplos el cuadro queda instalado en el Museo de Arte Contemporáneo de Nueva York a instancias del pintor que desconfiaba de su uso por la dictadura de Franco. En 1981 vuelve a España, al Casón del Buen Retiro en primera instancia hasta que queda colgado en su ubicación actual: el museo Reina Sofia de Madrid.

GUERNICA

 

No caen del cielo gotas de lluvias que empapan la tierra, que lavan los tejados, que hacen verdear los prados y crecer la vida. No, son nubes de humo preñadas de muerte, de una muerte que abraza las bombas incendiarias, que toca la marcha fúnebre con música de ametralladoras ligeras.
La cuna de los vascones,  de la Vasconia legendaria, la del árbol que a todos ampara  se cubre del olor a la sangre y al pánico que produce la incomprensión de ser chivos expiatorios de un fascismo nacido los huevos incubados por  las peores dictaduras.
No hay color, no puede haber color cuando se pinta la tragedia, cuando en los pinceles solo caben el dolor y la muerte
El llanto de una madre, la fuerza bruta, la nobleza apresada, el miedo, la súplica anidan en el lienzo gris, blanco y negro, sin más color porque no puede haber color cuando se pinta la tragedia, el dolor y la muerte.
Qué sentido tendría el arte si se separara de la libertad y de la denuncia.  Por eso cada pincelada dada clama por sí misma justicia para aquellos que no la tuvieron, palabra para quienes fueron callados por el trueno de la guerra.
Guernica inmortal en el lienzo como símbolo de lo que no debiera haber pasado pero que sigue pasando por que el ser humano es capaz de las mayores grandezas y de las mayores miserias.
Guernica de Pablo Picasso es más que un cuadro porque el arte es dolor, es denuncia y es memoria histórica, también.


Por Elena Muñoz